“Todo aquello se puede acabar, con tan solo unos segundos se puede terminar. No me vas a poder escuchar más de cerca, y toda mi vida he estado esperando el momento del amor. Toda mi vida he estado esperándote. Aquí es donde estas, aquí es a donde perteneces y esta vez no podremos llamar a los héroes de ficción, simplemente veré el sol, su resplandor. Mi vida en tan solo unos años, siempre quise saber que se sentiría este momento pues… no es como se dice, no hay dolor ni sufrimiento, simplemente se quiere llamar a los ángeles y que ellos te rescaten. El único dolor que se siente es de no haber conocido aquel mágico hechizo, nadie me dio una formula, una técnica, una manera de obtenerlo. Día a día contra los vientos y las mañanas y aquí es donde me encuentro. En el final.
Quien sabe que hay después, yo no lo se. Tan solo me hubiera gustado ser una persona más creyente. No creí en aquella magia de la vida, no lo sentí o talvez… Te he esperado toda mi vida, te he buscado toda mi vida y te conocí. Una persona maravillosa, espero volverte a ver, quien sabe si en esta vida… no se donde has estado toda mi vida, me pregunto si en este momento soy creyente. Dudo.
Me queres más de lo que sabes. Lo se. Te puedo observar, veo que estas allí con ella, te felicito ya que bueno… alguien a tu lado no es tan fácil de ver… no alguien real. Te espero, gracias por aquellos momentos vividos, por todas esas risas, caricias, y lagrimas. Te espero en aquella puerta eclipsada.”
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